La emociones y Quiropráctica

Las emociones están definidas como reacciones psicofisiológicas que experimentamos a diario durante toda nuestra vida (de manera más o menos consciente). Estas emociones generan en nuestro cuerpo cambios fisiológicos, según nuestra adaptación a ese mismo estimulo o al estrés.

Hay varias emociones básicas:  miedo, ira, tristeza y asco. Estas emociones están reconocidas como aquellas que generan en las mayorías de los casos reacciones negativas. Como consecuencias de estas reacciones nuestra activación fisiológica es más alta, produciéndonos estados como la depresión o la ansiedad. Además, vienen relacionadas con efectos más impactantes sobre nuestra salud.

Una emoción en si no genera ninguna consecuencia, es decir que es un estímulo neutro. Es la percepción que tenemos de ese estimulo que hace la diferencia. Al ser la percepción subjetiva, una emoción puede ser elaborada o sentida de forma diferente en cada persona.

Como he dicho anteriormente, una emoción genera un cambio adaptativo en nuestro cuerpo que desaparece una vez que el estímulo desaparece también. El problema se manifiesta en caso de DESADAPTACIÓN. O lo que es lo mismo, nos quedamos entrapados en la emoción cuando el estímulo ha terminado. Este específico estado lleva a un SOBRE COSTE FISIOLÓGICO que, lentamente, va a degenerar nuestro cuerpo.

El estar estancados en un estado emocional puede llevarnos a varios cambios en nuestra vida:

– Cambios de conductas: se pueden notar en nuestra alimentación, dejamos de hacer deporte o de tener vida social. Desafortunadamente muchas veces sustituimos esos hábitos con adiciones como el beber o el fumar.

  • Activación fisiológica: con el tiempo el cuerpo empieza a deteriorarse. Nuestro sistema nervioso simpático (el que regula nuestra respuesta fisiológica) hiperactiva nuestro cuerpo generando arritmias, hipertensión, tensión muscular, problemas digestivos, etc. Estos problemas pueden llevar a consecuencias más importantes.

Los ajustes quiroprácticos permiten restaurar el correcto equilibrio de nuestro cuerpo y la actividad de nuestro sistema nervioso simpático. Con el tiempo se da una respuesta más regulada de nuestro cuerpo a las emociones o estímulos externos.

La Quiropráctica potencia esta capacidad de adaptación del cuerpo, permitiéndole saber gestionar varios tipos de  estrés, tanto físicos como emocionales.

El cuerpo humano tiene todas las herramientas para poder vivir una vida plena, con salud física y bienestar.